Perder el miedo a la hoja en blanco

Colegio Sant Lluís
Escuela concertada
353
Infantil, Primaria y ESO
Barrio de la Prosperitat, Distrito de Nou Barris (Barcelona)

Charlamos con Cristina Farrerons, subdirectora del Colegio Sant Lluís y tutora de 1º, Deborah Ariño, tutora y profesora en 3º, y Mireia Sampera, tutora de 6º y profesora de castellano y catalán, sobre sus experiencias con PictoEscritura y la evolución de su alumnado.
En Sant Lluís, empezaron aplicando PictoEscritura en 2018 en el Ciclo Inicial, el siguiente curso la implementaron también en Ciclo Medio y el tercer año, hasta Ciclo Superior.

Si hoy tuviese que volver a empezar, empezaría directamente hasta 6º. Es una metodología muy flexible y abierta, el alumnado se adapta rápidamente.”

Un baúl de posibilidades y aprendizajes

“La plataforma ofrece una posibilidad de actividades inmensa, infinita” que permite, por un lado, que el profesorado adapte la programación a los gustos, ritmos y niveles del aula y, por otro, individualizar el aprendizaje del alumnado.

Si tienes veintitrés alumnos y alumnas, tendrás veintitrés niveles. El hecho de que la programación sea tan amplia te permite atender la diversidad del aula.

“La sociedad actual es cada vez más diversa y esto se refleja en las aulas. Con los libros de texto tradicionales cuesta mucho adecuarse a los distintos niveles. Como profesional, agradezco los recursos que ofrece PictoEscritura, porque me permite adaptarme a los distintos niveles, a quienes van más avanzados como a quienes tienen más dificultades.”

Éxito en el cambio de etapa de Infantil a Primaria

Conscientes de la dificultad a la que se enfrenta el alumnado con el cambio de etapa de Infantil a Primaria, la programación de PictoEscritura incluye actividades de expresión corporal. De este modo, se pretende fomentar un aprendizaje activo y significativo. “El hecho que durante el Ciclo Inicial se les proponga separar las palabras con el cuerpo, identificar las sílabas a través de gestos o que se promueva el movimiento dentro del aula, hace que interioricen de forma mucho más ágil lo que después tendrán que plasmar en el papel.

“El resultado lo ves cuando escriben. Los ves en la silla separando con la cintura las palabras.”

La PictoEscritura ayuda a trabajar las lenguas de una manera más vivencial, con el cuerpo, el movimiento.

Perder el miedo a la hoja en blanco

La PictoEscritura defiende la escritura sin límites. Porque aprender a escribir se logra, sobre todo, escribiendo. La programación incorpora actividades de conocimiento de lengua, ortografía, léxico y gramática, aprendizajes que el alumnado irá integrando a lo largo del curso, pero el objetivo principal de Pycto es que niños y niñas quieran escribir y convertir las aulas en comunidades de escritores y escritoras. “Cuando se enfrentan a la creación de un texto, les animamos a dejar volar la imaginación, encontrar su camino y, sobre todo, a ensayar, cometer errores y reconducir sus historias.”

La ampliación que hacen del vocabulario a través de los cuentos es muy impactante. Han perdido el miedo y quieren escribir, escribir, escribir y escribir más. Y están muy orgullosos de lo que son capaces de producir.

Partiendo del dibujo, la PictoEscritura fomenta la creatividad y las ganas de escribir. A partir de un dibujo es mucho más fácil ordenar las ideas y saber qué tienes que escribir. La metodología les enseña que con un dibujo siempre hay cosas a decir. En algunas pruebas, sobre todo al alumnado con mayores dificultades, los ves primero esbozando para después desarrollar su texto y enfrentarse a la hoja en blanco. Se nota muchísimo la evolución.’
Para lograr este cambio de pedagogía, el profesorado del Colegio Sant Lluís llegó a un pacto de centro que respetase el proceso que propone la Pycto y acordaron las normas ortográficas de cada curso. La aplicación de la metodología a nivel global les ha permitido medir mejor los resultados; “Trabajamos la metodología en lengua, pero la hemos aplicado a todas las áreas.”

 

 

Evaluación continua y personalizada

La plataforma de PictoEscritura ofrece una doble herramienta de evaluación. Por un lado, la evaluación automática y, por otro, las rúbricas de evaluación donde se tienen en cuenta tanto los conocimientos (contenidos conceptuales) como los procedimientos (contenidos procedimentales) y actitudes (contenidos actitudinales) del alumnado. De este modo, las distintas competencias tienen un carácter funcional cuya finalidad es la aplicación del conocimiento adquirido y permiten hacer un seguimiento individualizado del alumnado. Para el profesorado, pretende ser una herramienta formativa que les permita, sobre todo, analizar la evolución de su clase.

El hecho de que haya indicadores que permiten ver de un modo muy visual los resultados de toda la clase te ayuda a reforzar ciertos contenidos, tanto el trabajo grupal como seleccionando los ejercicios individuales.

Ver más casos   Ver más casos   Ver más casos   Ver más casos   Ver más casos   Ver más casos   Ver más casos

Un reto de competencia comunicativa y diversidad

exito educativo

“Nunca fue tan atractivo aprender a leer y escribir como con PYCTO”

Un cambio hacia el aprendizaje holístico de lengua